viernes, 3 de enero de 2014

Poliamora (frag.). Sivia Cuevas-Morales

Poliamora es una colección de versos sencillos y sentidos. Compila experiencias y memorias lésbicas como rutas del conocimiento de la otra, como huellas del tiempo y del cuerpo. La autora se arriesga, se desvela y se rebela contra silencios añejos. En cada sección se visita el amor que es uno y muchos al mismo tiempo.
Poemario audaz, cercano, vivido. Lección para el llanto y la celebración del amor entre mujeres desde una voz inequívocamente de Silvia.





Tu fantasma ronda mi piel (fragmento)

En Poliamora


I


Tu fantasma ronda mi piel
Mi cuerpo aún percibe tus manos
Mi sexo todavía siente la presión de tus dedos
Mi clítoris añora tu lengua amante
Mis ojos ensueñan tu mirada
Tus labios en tierna caricia
Tu lengua tímida
que recorrió mis recovecos
Tu voz
que se clavó en mi cerebro
Tu cuerpo compacto
que supo encajar entre mis senos
complementar mis vacíos
fundirse entre mis brazos
Tus piernas ágiles
Tus manos suaves
Tus pezones pequeños
que aún saboreo.

De vuelta a la rutina
persigues mis pasos
El reloj aplacará mi deseo
pero por ahora
la felicidad anida en mi pecho
Y a pesar de la distancia
te sigo sintiendo muy adentro



II

Te busco insaciable
en el espejo
en mis senos
Aprieto mis pezones
sueño con tu aliento
Me acaricio el cuello
pienso en tus labios
Recorro mi boca con la lengua
rememorando tu saliva entre mis dientes
Mi cuerpo se retuerce
fantaseando tus manos
Evocando tu rostro en mis muslos
ansiosa me froto en el sexo
Me acaricio frenética
desesperada en su ausencia
Me unto los dedos
los lamo como un perro
No es tu sabor lo que encuentro
y grito tu nombre en silencio
Mi clítoris reclama tu boca
e irrumpo en orgasmo 
triste y solitaria
sin poder dar con el sosiego
Sollozo y empapo la almohada
con la bella imagen del recuerdo
El espejo sólo mi mirada vacía
y me invade la tristeza
al encontrarme a solas
con mi propio deseo

jueves, 2 de enero de 2014

Andrea Becquer (Epitafio). Ericka Volkova




Embriagad estos adentros que por vos reclaman, traspasadme efímera en el tormento, atravesad la vulva y penetrad profundo, hundid en el éxtasis la falacia que un falo provocare. Tomad mi entrañas, de ellas hartaos que estéril le soy; mis senos secos por vuestra boca los pezones reclaman, hinchados, de vuestros dientes adustos esperan, vehementes que a vuestra lengua árida la sed sacien; y mi cuerpo que falto al tacto vuestro marchita, acariciadle en encrespado crepúsculo, flagelándole del cuello a los pies.


lunes, 30 de diciembre de 2013

EBCPE. David P. Zarain







Relacione estas dos palabras: “sexo” y “soledad”.

El sexo ruge en el corazón y el rayo en la soledad ingenua de una desnudez maravillosa.


¿Es el erotismo un tema importante en su poética? ¿por qué?

Es importante y recurrente. Lo erótico lo asumo como una vía al conocimiento, una exaltación del arte de amar, un largo repicar libidinoso. El erotismo trama una compleja red sobre la experiencia de lo imposible que intento de alguna manera capturar con las palabras.


¿Por qué la habitación de un hotel?

Anónima. Neutral. Extranjera. Desconocida. Inflamable. Cinéfila. Soñolienta. Irrepetible. Irrevocable.


¿Es la poesía una forma de perversión?

La poesía perturba los estados, altera el orden establecido, cambia y modifica las doctrinas. La perversión es cambio, la poesía la realización de ese cambio. El elemento provocador, el argumento de la obra.


¿Somos de alguna forma personajes poéticos?

Si. la poesía nos lleva de uno mismo al personaje en la medida en que nos objetivamos en el texto. Somos personajes poéticos cuando pasamos del yo activo al yo reflexivo. Pero a su vez, también se da el proceso inverso cuando mediante esa reflexión ahondamos y encontramos nuestro verdadero ser. Es un camino de ida y vuelta, llegamos a ser personajes poéticos para después llegar a  encontrarnos.


¿Es necesario un cierto grado de tensión interna para escribir?

Creo que sí, al final, para poder escribir, hay que vivir la vida como un poema.


jueves, 26 de diciembre de 2013

Alicia. María Castrejón

de Las chicas con las chicas (VV.AA.).
Editorial Egales




Amanda seguía acariciándome el pelo. Con la otra mano comenzó a acariciarme el hombro. Las dos mirábamos la tele en silencio. Alguien moría atropellado en la película.

Los dedos de Amanda bajaron hasta mi pecho y por encima del jersey lo acarició. La imagen de la mujer del pelo corto chupándole en aquel bosque aparecía ante mis ojos. Quería que me tocara durante horas, durante días, en silencio. Mi pezón se fue poniendo cada vez más duro. Amanda lo notó y comenzó a tocarme el otro hasta que tuvieron el mismo tamaño. Las dos seguíamos calladas. Una vez que mis dos pezones se hicieron muy pequeños comenzó a tocarlos al mismo tiempo. Todo mi cuerpo estaba allí ahora. Me subió el jersey y apagó la televisión. En la pantalla estábamos las dos reflejadas. Sacó mis pechos del sujetador y siguió tocándolos. No quería que terminase nunca. Yo la miraba y ella me miraba. Paró un momento. Yo no sabía si debía hacer algo o esperar. Enseguida volvió a tocarme y el placer se multiplicó. Ella sonrió y a mí se me salió un quejido sin poder evitarlo. Una de sus manos bajó hacia mi pantalón y comenzó a acariciarme. Me palpitaba todo el cuerpo.

Amanda se levantó y se desnudó frente a mí. La miré y pensé en mi madre. En lo sola que estaba. Pensé en Alberto y su azotea, y lo solos que estaban todos en aquellas fiestas.

Me levanté y la besé. Le toqué despacio las tetas, con unos pezones casi negros y suaves. Fui agachándome poco a poco hasta acabar entre sus piernas.

«BÉBEME», Alicia.

Comencé a lamerla como si fuera la primera vez que fuese consciente de mi sed. La chupaba, la tocaba. Mis dedos andaban solos y se caían dentro de los agujeros en los que no hay segundos sino meses. Ella gritaba y jadeaba. Mi cara estaba hecha de su cuerpo.

Me cogió de la mano y me sentó en el sofá. Me quitó los pantalones y las bragas y se sumergió dentro de mí con su lengua. Le fue fácil. Nunca pensé que pudiera estar tan mojada. Luego entraron sus dedos en busca de la colina en la que todo acaba, la que está justo antes del jaque mate, se movían veloces y mis pechos temblaban. Su lengua rodeaba mi clítoris y yo no sabía dónde estaba cada parte de mí. Desconocía el tamaño de mi cuello y el de sus brazos.

Notó que me inundaba por dentro, y comenzó a tocarse. Me hablaba aunque no entendía nada de lo que decía, pero sus susurros daban un tremendo placer en el clítoris. Jamás sentí tanto mi cuerpo, no cabía dentro de la casa. Rompía las paredes y las piernas se me salían por las ventanas.

Nos abrazamos fuerte, y hablamos sobre llorar y besarse. 



lunes, 23 de diciembre de 2013

EBCPE. Eduardo Fraile






10. Este libro surge del deseo de la editorial Origami de publicar una antología de poesía erótica. Origami es una pequeña editorial independiente que, en sus dos años de vida, se ha especializado en la poesía y ya cuenta con un importante plantel de autores. ¿Qué supone para usted publicar en esta editorial? 

18. ¿Por qué accedió a participar en esta antología? 








lunes, 16 de diciembre de 2013

EBCPE. Noelia Olmedo Cubí (Anaisnit)







Este libro surge del deseo de la editorial Origami de publicar una antología de poesía erótica. Origami es una pequeña editorial independiente que, en sus dos años de vida, se ha especializado en la poesía y ya cuenta con un importante plantel de autores. ¿Qué supone para usted publicar en esta editorial? 

Estoy encantada porque ya conocía la editorial y para mí es un gran placer publicar mis primeros poemas eróticos con Origami. Cuando Adriana Bañares me lo propuso no daba crédito. Me sentí muy afortunada y con muchas ganas de escribir algo nuevo y vibrante. 


¿Le gusta la estética vintage para hablar de sexo? ¿por qué?

Hay algo tremendamente sexy en los encajes, las posturas, la parafernalia un poco ingenua de aquellas épocas. Me gustan las fotos eróticas de otros tiempos porque tienen un toque encantador que evoca cosas delicadas y profundas. Porque para mí erotismo es seducir, es sugerir, que apetezca quitarle el papel al caramelo. Un juego de luces y sombras fascinante, evocador. Un motor para darle brillo a la vida. La estética vintage entona perfectamente con mis musas. Aunque a veces se vistan de cuero negro y enseñen mucho más de lo estéticamente permitido. 


¿Por qué accedió a participar en esta antología? 

Para mí era un reto escribir poesía erótica. Quería además que fuera diferente a lo que suelo escribir en mi blog (http://anaisnit.blogspot.com).  Incluso me apeteció darle un toque porno. Ha sido una experiencia muy bonita y liberadora. Me gusta el camino que se ha abierto con estos dos poemas y su publicación en Erosionados.


¿Qué se pone para escribir? 

Música. Hay canciones cálidas que me ponen mucho cuando escribo, como por ejemplo Flash del grupo Slove. Me encanta. Si una canción me gusta dejo que me empape por dentro, la canto, la bailo, la escucho a todas horas y entonces, de repente, cuando estoy más relajada dejándome llevar por la melodía, me viene la inspiración. 


Aunque el blog Erosionados nació como un modo de promocionar el libro, en su año de vida ha ido tomando una autonomía propia y cierto status dentro de las antologías virtuales. Muchos son los autores que envían sus obras para ser publicadas en el blog (alrededor de cien hasta el momento). ¿Conoce el blog? ¿Le gusta? 

Lo conozco y he publicado un par de textos poéticos en él. Me parece un blog muy completo, con muchas perspectivas diferentes del sexo, el amor, el placer, el erotismo, la magia, el dolor, el misterio… Erosionados es un mosaico caliente y bello de las pulsiones humanas. Muy recomendable perderse por sus turbulentas y apetecibles aguas.




jueves, 12 de diciembre de 2013

Sobre la lluvia cae la ciudad. Juan Carlos Moya




1
San Francisco de Quito.
Temperatura: siete grados centígrados.
Mañana con posibles lluvias dispersas.
Café.
La  ventana gris.
La ciudad gris.
Después, un cigarrillo.
En el jardín de la casa el silencio cultiva las flores más bellas.
Un perro echa a trotar bajo la llovizna. Y yo me aventuro detrás de él.
Juntos, olfateando las calles mojadas, ladramos perdidos.
Sin la convicción de morir aquí, busco la salida.
Entonces, el viento y yo cambiamos de dirección.
Hacia el sur, siempre el sur.




2
La vida es lo que hacemos todos los días.
Lo mismo. Esa rutina. Lo que hacemos hasta que llega la noche.
No es lo que soñamos.
No es lo que queremos ser.
La vida es lo poco que hacemos, es lo que ya hicimos ayer, aunque mañana sigamos soñando hacer otra cosa.




3
Hay en cada beso tuyo una pequeña imperfección que se borra con el licor.
En el parque me das tus pies para calentarlos con mis manos.
Hemos rodado la noche como lobos de fiesta.
Rodeados de árboles nos acogemos al tiempo que se extiende y nos separa.
Querida, hemos coleccionado –sin saberlo– solo barcos hundidos.
Anoche, el río Machángara volvió a crecer.
Hoy –lejos de la tormenta– observamos juntos la caligrafía de un pájaro en el cielo.
Me pides huir a la ciudad vieja.
Hacer el amor pensando que otras mujeres hacen también el amor.
Tomar helados y mirar las iglesias.
De pronto ríes e inventas que eres mía.
La noche, sin remedio, te envuelve con su gas natural.
Encuentro más licor y bebes.
Sobre la lluvia cae la ciudad.
De lejos viene cantando la plaza y somos expulsados al nuevo día.
Ya sé que no volveremos a vernos.
Aquí me despido y permanezco —obligado por alguna vocación antigua de mi cuerpo— deseándote como ya te habrán deseado otros hombres, mucho tiempo atrás.