Quiero
escribir un poema geiser y barométrico. Un poema con zumo de fruta
para el buen sabor cuando se derrame en tu boca. Un poema brasero
desatado a lo horizontal de tus labios que decapiten mi sombra. Un
poema sin dolor, sólo que te deje adolorida. Un poema con retazos de
tu vientre en su opulencia. Porque el poema es mi aire fálico que se
mete por tu glándula, que te salpica en aluvión de lenguas y
potros. Quiero escribir violento hasta quemar la noche. Quiero que tu
bronquio arda y flameen columpios en tu esquizofrenia. Quiero
arrancarte los flecos y darte duro en el alma, desentrañar tu fuego,
ahogarte con la leche. Desgarrarte sin socorros. Escribir un poema
líquido que se escurra por tu rostro. Escribir un poema que te frote
y que muerda tus orificios, que transite tu ano, con reguero de
veneno. Quiero que enciendas la luz para que veas a mi argonauta
quebrarte el vellocino, mancharte los pechos con la zarza de mi
desierto, poner mi lengua en tu aserradero hasta secar mi garganta.
Quiero escribir un poema hasta hacerte correr en estampida.
Mostrando entradas con la etiqueta Giovanni Collazos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Giovanni Collazos. Mostrar todas las entradas
miércoles, 21 de agosto de 2013
jueves, 20 de junio de 2013
Mi sexo. Giovanni Collazos
Sacudo
mi sexo deshojado y rugoso abandonado carmesí sin asombro
flamean
sus números bacantes que saludan mi ciencia insomne
sobre
los hombros llevo su peso el yugo de su guirnalda desierto.
Sacudo
mi sexo furibundo y sus riberas se desatan errantes
las
cadenas comprenden la sangre del agonizante fragor
los
ebrios vientos pasan de costado con su dentadura
y
no hay lenguas ni labios ni relojes fúnebres que afilen sus
pies.
Sacudo
mi sexo pulso por la avenida despojada
como
criatura de escarcha con sus ojos frenéticos
mi
sexo tierno encallado en su rebaño
su
lecho vacío de poluciones
sus
humedades su nocturnidad su entereza su médula su cáncer
ciego.
Sacudo
mi sexo y palpita como enjambre de ruiseñores como mordisco de
perro
daga
bórica sin palabras
carne
que acopia muertos y trajes con esa pupila de humo
columpiándose
por escaleras.
Mi
sexo tumulto racimo de espuma
lo
sacudo en aluvión de infiernos
en
diluvios solitarios
en
verdes alambradas y alcantarillas de tristeza
mi
sexo afilado sin mortaja en su licor de sueño y su aullido
ensangrentado.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

