jueves, 22 de agosto de 2013

Sin título. Luis M. Hermoza







pie,
pedazo de carne y hueso
piedazo
piedad
portazo

diste un portazo tras de ti
y en mi cuarto quedó
eco

preciado cuero dentro de tanto cuero
una bolita de tipo militar con pasadores oscuros
pierdón
perdón
pero ya te habías ido

una puerta
dos puertas

5 segundos

primer portazo, segundo
uno fuerte, otro leve

yo me quedé inmóvil
viendo tus pies sosteniendo tal escándalo
palabras y gritos que no entendí
hasta que te vi
pequeña, en la vereda
desde mi ventana, de espaldas
corriendo con tus pies como dos hormigas
pierdón
prometo
priecaución pero ya no estabas

uno tras otro
y otro delante de otro,
pie encabalgado hasta la calle
escalón tras escalón
golpes secos en la escalera
rápido, fue rápido
3 escalones por segundo
no me dio tiempo ni a encender un cigarrillo
y pensármelo bien eso de ir tras tus pasos
pies sumidos en la confusión
presumidos

marcharon,
tú y ellos, ellos contigo, frío inevitable
tú llevabas un abrigo hasta la rodilla
ellos medias gruesas color beige y cuero, mucho cuero.
vestimentas necesarias para
la imprevisible lluvia de otoño

ahora que llueve
escribo ¿dónde andarás
pisando charcos, desparramándolos
o salpicando transeúntes
que esperan en las esquinas?
¿hasta dónde huirás
hasta dónde
con tu castigo?
tu castigo es el mío
pierfecto

cumplen tu cometido





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