martes, 28 de agosto de 2012

Message Personnel. Kahlo

Extraído de Kahlo en el país de las Dadanoias, de Marta Castro (Kahlo). Norma, 2009.




El otro día Gary Oldman me susurró al oído que le dijese lo que quería, lo hizo mientras follábamos, y no fui capaz de decir nada. Y no lo hice porque sencillamente me había quedado muda momentáneamente, como cuando uno pierde el oído al salir de una discoteca con la música a tope. Como cuando uno tiene un dejavu.

Y pienso en esa voz tan sexy que tiene cuando estamos en la cama. Sí, podría haberle dicho que lo que quiero es "que me sigas preguntando lo que quiero", "que me chupes las rodillas", "que pongas esa música de fondo", "que juegues con mis pies", "que no tengas miedo a hacerme cosquillas, que me gusta reír", "que me muerdas las vértebras", "que me hagas temblar al revés". Aunque para ser sincera, esa noche lo que quería y no pude fue que por un día creyera en el amor eterno. En fin, últimamente no me encuentro muy bien.

sábado, 25 de agosto de 2012

Lujuria. Ibon Zubiela Martín

sin el animal que habita dentro de nosotros
somos ángeles castrados
Hermann Hesse



Te atraen mis palabras
a mí tu piel
puertas entreabiertas
al tiempo salvaje
en un juego inocente
de laberintos
sin apostar las ganas
con la arena
de relojes caducos
saltando al vacío
con el deseo latente
bajo los labios
para desnudarnos
por dentro
primero las palabras
luego los cuerpos
descifrándonos
con la lujuria penitente
del placer
sin escatimar suspiros
ni caricias
respiración acompasada


Extraído de Poesía Asincopada y Haikus. Ed. 4 de Agosto, 2012.

viernes, 24 de agosto de 2012

Personal Cualificado. Pablo García Casado




sí es aquí póngase cómoda
sírvase lo que quiera no no por favor
no se quite la ropa descuide le pagaré

el dinero está en la mesilla sólo quiero
que me hable reprócheme la vida
que malgastó conmigo los polvos a medias

las tardes sin mirarnos a la cara el dolor
después del sexo el sexo después del dolor
las brasas después del incendio gríteme

gríteme si es necesario usted sabrá
mejor que yo cómo se hacen estas cosas
si hace falta más no se preocupe aquí tiene

mi tarjeta



de Coche, Carretera, Casa. (Ed. 4 de Agosto, 2012)

martes, 21 de agosto de 2012

Carta a mi viuda. Jorge M. Molinero




CARTA A MI VIUDA

si lees esto, estoy muerto
-siempre quise decirlo-

dona todos mis órganos
si alguno aún vale para algo

que me incineren

soy poca cosa
seguro que mis cenizas caben dentro
de ese tubo de plástico para guardar el dinero
que causó furor en las playas de los ochenta,
con una cuerda para colgarlo a modo de
nuevo crucifijo de la verdadera religión

tengo uno con la arena de mis primeras
vacaciones en la costa del Cantábrico
vacíalo

y con mis cenizas lubricadas dentro
mastúrbate

haz verdad eso de
polvo somos y en polvo
nos convertiremos



CARTA A MI VIUDA II
En las películas americanas, alguien llora
un i love you o talla en el vaho del cristal
un corazón.
Pero aquí, no dejan entrar tanto. Moriré
en el quirófano, rodeado de extraños -sólo
espero que los padres de mi cirujano aún no se conozcan-.

Que mi recuerdo no sea triste. Mira las fotos que nos hicimos
de novios -privadas entre nosotros y el chico del revelado
de Fotoprix- y, si aún lubricas, mastúrbate y con ese mismo dedo
dibuja un corazón tembloroso en el tarro con mis cenizas.
            Y espárceme con una sonrisa compartida.

lunes, 20 de agosto de 2012

Hysterical Literature



Stoya lee "Necrophilia Variations" de Supervent mientras es estimulada con un vibrador por debajo de la mesa.

Muerte y Orgasmo. Targus




Sola,como los otoños en los que decir adiós sabe a victoria,
en la línea fina del quebranto copularemos por última vez antes de evaporarnos en perfume de muerte
sola, confundida y hundida en el clamor de las trompetas,
gastaremos los ases de las mangas en morir en nuestros flujos con la sabiduría pertrechada en el clímax postmortem.



Extraído del blog Mi madre ya no pone bombas.
 

jueves, 16 de agosto de 2012

A mis lectoras del futuro. Eduardo Fraile




Deliciosas y fresquitas crudités del futuro, lectoras
(lectrices) que me leéis, que me leeréis con un dedo
masturbador en vuestros labios entreabiertos...
Pasad las páginas como si me acariciarais, o como si os
acariciara
yo. Probablemente (la vida
es corta, el arte largo) el autor
de mis palabras habrá muerto, pero el deseo
permanece (de hecho es la energía
con la que se sostiene el Universo) más allá. El uranio,
el plutonio,
el cesio, el rubidio, el wolfranio no son nada
en cuanto a la duración. Ese futuro
del que estáis hechas (del que está hecha vuestra carne
de luz) es también mío. Disfrutad
y llamadme
con vuestra voz maravillosa, entrecortada
por los encabalgamientos de mis versos
y vuestros espasmos.
                                Volveré.



de La chica de la bolsa de peces de colores. Visor, 2008.